El equipo serrano fue mejor a los puntos, pero no pudo sacar la victoria ante el líder.

El fútbol es un deporte que tiene tantas variables incontrolables, y otras tantas controlables, que le hace diferente, especial y atractivo. Se suele decir que cuantas más controles más opciones tienes de ganar y en el partido vivido en la Ciudad Deportiva de Collado Villalba, el Atlético Villalba controló más variables que el líder, La Moraleja.

Desde el pitido inicial, el conjunto de David Muñoz estuvo un punto por encima de su rival en intensidad, esfuerzo, lucha y por qué no decirlo, en fútbol. Se respiraba en el ambiente que el encuentro era importante y entre dos equipos notables de la categoría, y eso dejaba entrever que cada disputa de balón era una pelea, como una pieza de un puzle que ganaría el que mejor las encajara. Ya tuvo una ocasión clara Braiden tras un saque rápido de falta qué falló por poco.

Pero los caprichos del balompié, hicieron que en una llegada al área, Braiden fuera derribado de forma clara y el colegiado del encuentro señaló el punto de penalti.

Jota fue el encargado de transformar la pena máxima y poner el 1-0, estábamos en el minuto 13 del partido.

El marcador hacia justicia y aunque los visitantes lo intentaban, no podían con unos intensos jugadores villalbinos. Cuando el abismo del descanso acechaba, de nuevo otra de esas variables incontrolables hizo presencia. Un balón en el área fue atrapado por Javi, pero el envío no se sabe si de forma intencionada o no venía de Guerra, y tras unos segundos de dudas, el colegiado señaló libre indirecto. Jugada que aprovecharon los de Alcobendas para poner el 1-1.

El descanso no hizo más que renovar lo visto en el primer tiempo. Los locales tenían más presencia en el campo rival, y poco a poco fueron inclinando el campo, no sin alguna contra de los visitantes.

Ocasiones hubo varias, ninguna clarísima pero si lo suficientemente peligrosas como para desestabilizar el marcador. Dos remates de cabeza de Álvaro, un tiro de Fran que detuvo el portero y una internada de Braiden fueron algunas de las oportunidades locales.

Casi en el descuento los visitantes se quedaron con un hombre menos por doble amonestación, y los locales se volcaron aún más pero no hubo tiempo y las tablas se quedaron en el marcador.

En definitiva, un punto para cada equipo en un partido muy duro, intenso y bonito de ver de dos equipos que tienen muchas cosas buenas para hacer una gran temporada.

Cabe destacar la importante afluencia en la grada que hizo que el partido fuera un punto más espectacular si cabe.

La semana que viene, otro derbi, los villalbinos visitan Cerceda a las 16:30h del domingo.